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“Los ingenieros técnicos industriales pueden desempeñar un papel clave para diversificar la economía e impulsar el sentido de la innovación en Canarias” Destacado

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En opinión de López-Peñalver, la clave del futuro desarrollo industrial de Canarias pasa por intentar establecer un sistema de incentivación, a través del cual se atraiga a determinadas entidades empresariales para que se implanten en el Archipiélago. En opinión de López-Peñalver, la clave del futuro desarrollo industrial de Canarias pasa por intentar establecer un sistema de incentivación, a través del cual se atraiga a determinadas entidades empresariales para que se implanten en el Archipiélago.

 

 

Luis López-Peñalver iba para militar, pero la ingeniería técnica industrial puede estar agradecida: su primo hermano Juan López-Peñalver, entonces jefe de la empresa “Fábrica Gas-Ciudad” en la capital tinerfeña, le hizo desistir. Los ensayos en los laboratorios y el reto que suponía buscar soluciones técnicas para problemas reales, terminaron por seducirle y con tan sólo 18 años se matriculó en la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial de Las Palmas de Gran Canaria. Preciso en sus respuestas y sin rehuir el cara a cara, en una distendida conversación en su despacho, el hoy jefe del Servicio Técnico de Patrimonio y Mantenimiento del Cabildo de Tenerife considera que el ingeniero técnico industrial por la propia multifuncionalidad de su profesión debe estar dispuesto a asumir las más diversas responsabilidades, al tiempo que comparte su visión del futuro del sector industrial, que pasa por intentar establecer un sistema de incentivación fiscal, a través del cual se permitiera atraer a importantes entidades empresariales para que se implanten en el Archipiélago.

 

 

CanariasCNNews

 

 

Nacido en Santa Cruz de Tenerife en el seno de una familia de gran tradición militar, los orígenes de Luis López-Peñalver nunca le han abandonado del todo. Si de su bisabuelo, abuelo y padre aprendió la disciplina y la constancia castrense, de su primo Juan López-Peñalver, ingeniero técnico industrial de UNELCO y entonces jefe de la antigua “Fábrica de Gas-Ciudad”, heredó la pasión por la tecnología y la innovación. Como él mismo cuenta, “Juan fue quien me despertó la curiosidad y el interés por conocer todos los secretos técnicos en la fabricación de gas, las pruebas de laboratorio, los ensayos y hasta la solución  de la averías más complejas”.

 

Cuando recuerda aquellos tiempos, decisivos en su etapa de aspirante a la carrera de ingeniero, Peñalver no puede reprimir contar alguna anécdota, como cuando “me puse a trabajar en la `Fábrica de Gas-Ciudad´ con una turbina que ya entonces entraba en paralelo con la vieja central y con un barco que atracaba muy cerca de la farola del mar y que alimentaba el suministro eléctrico de una buena parte de Santa Cruz”. Y añade: “Yo estudiaba ingeniería mecánica, pero este trabajo me retaba a aprender, conocer y trabajar también con temas químicos y eléctricos. A partir de entonces, me di cuenta que el conocimiento integral de un ingeniero debe prevalecer por encima de todo”.

 

De su etapa como estudiante recuerda que con 18 años se matriculó en la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial de Las Palmas de Gran Canaria, donde se graduó en 1972 en la especialidad de Mecánica, con intensificación en Estructuras e Instalaciones Industriales.

 

 

Dilatada trayectoria profesional

El saltó al mundo laboral se produjo tras hacer el Servicio Militar, en la compañía multinacional Abengoa, donde fue durante once años el Delegado para la provincia de Santa Cruz de Tenerife. La versatilidad de su formación le permitió asumir y desarrollar diversos proyectos en materia de instalaciones eléctricas de media y baja tensión. Su primera obra con tan sólo 24 años supuso un enorme desafío: “En Abengoa llevé a cabo la electrificación de todo el polígono de Ofra, en Santa Cruz de Tenerife, una red importantísima que tenía 500 puntos de luz, 20 centros de transformación y 60 km. de cables”.

 

Esa determinación por aceptar retos ha sido una de las claves de su destacada trayectoria profesional. Lo confirma el hecho de que le ofrecieran en la empresa Abengoa la posibilidad de asumir la electrificación de una de las urbanizaciones más importantes de toda la Isla, un proyecto que le planteaba un reto técnico y personal muy ilusionante y que Luis López-Peñalver reconoce como una actitud que debe acompañar siempre a un ingeniero técnico industrial: su disposición para asumir las más diversas responsabilidades. “Yo siempre me defino como mecánico académicamente y electromecánico en la práctica ya que he realizado más trabajos de la parte que no estudié académicamente que de la que me formé”, confiesa con orgullo.

 

Otros proyectos de especial importancia estratégica para el desarrollo industrial de Canarias deben mucho a este ingeniero técnico industrial. En la compañía internacional sevillana asumió también la instalación de toda la línea de alta tensión que suministra energía al complejo astrofísico del Roque de los Muchachos, además del montaje de la planta de pretratamiento, bombeo y la propia depuradora de Santa Cruz de Tenerife, considerada en su día una instalación electromecánica de enorme envergadura con una potencia de unos 8 mil caballos.

 

 

Numerosos proyectos estratégicos para el desarrollo industrial de Canarias deben mucho a este ingeniero técnico industrial.

 

 

Tal vez uno de las obras industriales que mejores recuerdos le traen a Luis  López-Peñalver, un proyecto pionero en su época en la obtención de energía eléctrica a través de energías limpias, fue la automatización de la pequeña central hidroeléctrica del “Salto del Mulato”, en Los Sauces, La Palma, así como la instalación de la subestación eléctrica de la planta de “La Abejera” en La Orotava y que forma parte del rico patrimonio industrial hidroeléctrico del municipio que garantizó el suministro del alumbrado público a través de energías renovables.

 

La empresa “Montajes Industriales de Tenerife” también conoce del buen hacer de este acreditado profesional,  en la que como director técnico puso en marcha, durante cuatro años, importantes instalaciones eléctrica de alta y media tensión, junto al también ingeniero técnico industrial Rafael Ruiz, en su opinión “uno de los mejores profesionales de Canarias en proyectos de instalaciones de gas”.

 

Luis López-Peñalver lleva más de 40 años despeñando importantes responsabilidades en las islas, desde el ejercicio libre de la profesión proyectando y dirigiendo obras por cuenta propia hasta la designación del cargo de director general de Industria del Gobierno Autónomo, entre 1987 y 1990, época de la que guarda una excelente recuerdo.

 

Profesional como la copa de un pino, López-Peñalver asumió la responsabilidad dentro del ejecutivo canario de coordinar la comisión encargada de crear la imagen de los productos con el sello `elaborado en Canarias’, una iniciativa que hoy, más de 10 años después, se ha ganado el respeto de los consumidores como garantía efectiva para asegurar la venta por su calidad y trazabilidad.

 

Después de unos años en el sector público, Luis López-Peñalver vuelve de nuevo a la empresa privada, concretamente como Director Gerente de la firma `Automóviles Insulares’, etapa que este ingeniero técnico industrial reconoce como “una gran experiencia”.

 

A principios de los años noventa, el desaparecido ex presidente del Cabildo Insular, Adán Martín, lo designa gerente de las operaciones para la construcción del Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife, un mastodóntico proyecto cuyo presupuesto ascendió a unos 5 mil millones de las antiguas pesetas.

 

 

Formación multidisciplinar, la clave

El empuje y los conocimientos de Luis López-Peñalver fueron decisivos a la hora de la implantación, creación, ejecución y puesta en servicio de este emblemático Recinto Ferial, trabajos que se llevaron a cabo entre 1991 y 1996. Y su formación como ingeniero técnico industrial tuvo mucho que ver en ello. “En esta obra fue cuando empecé a gestionar estructuras enormes, potentísimas, con ingentes cantidades de hormigón armado así como estructuras metálicas que exigía una gran coordinación en todas las áreas”.

 

 

Los conocimientos de Luis López-Peñalver fueron decisivos en la ejecución del Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife.

 

 

La complejidad de la obra suponía todo un reto para este ingeniero técnico industrial, que no se apocó ante situaciones imprevistas a la que tuvo que buscarle una solución adecuada. En este sentido, López-Peñalver recuerda cuando se tuvo que segregar 40 mil metros cuadrados a la refinería, demoler todo lo que estaba allí y retranquear el muro actual para obtener el espacio que divide a la fábrica de combustible del complejo ferial. “La tarea era compleja: había que unir dos fábricas antiguas de aceite, depósitos de azufre, antiguos contenedores de combustible que estaban en aquella zona. Asimismo, hicimos el desmonte en colaboración con uno de los ingenieros de la propia refinería que nos ayudó a identificar viejos depósitos enterrados, nidos de ametralladoras y antiguas casamatas pertenecientes a la fortificación de la isla durante la II Guerra Mundial”.

 

Defensor del papel de los ingenieros técnicos industriales en proyectos estratégicos para el desarrollo de Canarias, López-Peñalver pone como ejemplo la complejidad de este tipo de obras en la que además de gestionar la acumulación de terrenos para conseguir la parcela necesaria, “tuve que encargarme del seguimiento de la redacción del proyecto con los proyectistas, obtener las actualizaciones, coordinar todo el operativo con la dirección de obras que eran ingenieros y arquitectos del propio Cabildo, lo cual supuso múltiples reuniones con un solvente equipo de profesionales. Un trabajo apasionante para una profesión multidisciplinaria como la nuestra”, asegura.

 

Finalizada la construcción del Recinto Ferial, Luis López-Peñalver es designado dentro de los cargos  de confianza del Cabildo de Tenerife como director de la Unidad de Seguimiento de Inversiones. Pero no es hasta que se produce una vacante en la propia Corporación, tras la jubilación del ingeniero técnico industrial José Julio Galván, que López-Peñalver obtiene por oposición la condición de funcionario y posteriormente es nombrado por acumulación de funciones, Jefe del entonces denominado Servicio Técnico de Ingeniería Industrial, hoy Servicio Técnico de Patrimonio y Mantenimiento, una responsabilidad que consume una buena parte del tiempo de este consagrado profesional.

 

“Nos encargamos de supervisar toda la parte técnica relacionada con el patrimonio del Cabildo, desde la propia construcción de un edificio, su reparación y mantenimiento, hasta sus diferentes modificaciones”, puntualiza Peñalver que cita entre las obras de referencia de esta etapa, la construcción y supervisión de obras del pabellón de Los Majuelos.

 

 

Su valiosa contribución al Colegio

Dos años como Vocal de la Junta de Gobierno y durante 10 años Vicedecano del Colegio bajo el mandato de Benicio Alonso, quien asumió la dirección de la entidad colegial en 1980, Luis López-Peñalver recuerda la intensa actividad que se desarrolló entonces desde la Junta de Gobierno de la institución colegial para solucionar problemas relacionados con las atribuciones profesionales. “Recuerdo que me tocó intervenir en muchos terrenos, incluso jurídicamente con contenciosos y reuniones en Madrid, y recopilé una considerable cantidad de información, jurisprudencias importantes y muchas resoluciones de los tribunales del país, incluso del Supremo, donde se dilucidaron cuestiones de especial trascendencia, siempre para salvaguardar lo que se entendía que eran las atribuciones de nuestro colectivo profesional frente a otros que pudieran estar invadiéndola o intentando predominar sobre nuestra profesión”.

 

 

Cena de gala del COITITF, celebrada en 1992, siendo entonces decano Luis López Peñalver.

 

 

Hay un aspecto sumamente importante, el tema jurídico que representa la responsabilidad civil y, en particular, su implantación en el ámbito de la ingeniería técnica industrial, una tarea a la que López-Peñalver durante su etapa como vicedecano del Colegio.

 

A finales de los años 80, Luis López-Peñalver fue elegido decano del Colegio, cargo que asumió durante cuatro años. Durante este período de directivo al frente de la máxima institución colegial, y junto a Benicio Alonso, recuerda la consecución de las atribuciones plenas de la profesión, un reto en el que reconoce se ha conseguido avanzar enormemente con la actual dirección del Consejo General de la Ingeniería técnica de España por la nueva profesión de grado en Ingeniería, mediante la cual a los ingenieros técnicos se les equipara a un nivel europeo de acuerdo con las nuevas carreras.

 

Pero López-Peñalver ha querido ir más lejos y vaticina: “yo siempre mantuve la hipótesis que llegaría un momento en que las dos carreras que durante muchos años coexistieron: la ingeniería técnica industrial y la ingeniería superior industrial se fusionarían en una nueva especialidad, más completa y próxima a la nuestra y que será la que prevalecerá en un futuro. Y ese día no está muy lejano”.

 

Preguntamos al ex decano del Colegio que ha supuesto para él la profesión de ingeniero técnico industrial. Su respuesta no puede ser más contundente: “Prácticamente todo, tanto desde el punto de vista profesional como social”.

 

Y a las pruebas nos remite. Con cierta carga emotiva, López-Peñalver admite que su profesión le ha servido para desempeñar las más diversas responsabilidades, algunas incluso llevándolas a cabo simultáneamente. “Para ejercer libremente mi profesión, para dirigir empresas de diversa naturaleza desde los montajes industriales hasta el sector automovilístico, desarrollar operaciones de gran envergadura, para trabajar en la administración pública en la doble vertiente de cargo público y de funcionario público, para desempeñar funciones de representación profesional y empresarial y, por supuesto, para poder ganarme el necesario sustento”.

 

La historia del sector industrial de Canarias de los últimos años, no se puede entender sin la figura y la trayectoria de este ingeniero técnico industrial que ha asumido los cargos de presidente en dos ocasiones de la Federación de Empresarios del Metal,  Presidente de la Asociación de Instaladores Eléctricos, Secretario General de la Confederación Provincial y Regional, de Empresarios, miembro de la Comisión de Secretarios Generales de la CEOE, directivo de CONFEMETAL y de FENIE, entre otros cargos de representación empresarial.

 

 

El reto de los incentivos a la inversión

Si algo no tiene este ingeniero técnico industrial son pelos en la lengua. Y lucidez es lo que le sobra. Con relación a los principales obstáculos que impiden el desarrollo industrial en Canarias, López-Peñalver advierte que para superar dos grandes problemas como son la lejanía y la insularidad, no es suficiente con la condición de ser puente entre Europa, África y América. “El problema fundamental de la industrialización es que no contamos con mecanismos que permitan incentivar suficientemente a un empresario para que se establezca en Canarias, antes que en otros sitios”, destacó.

 

En este sentido, López-Peñalver reúne suficiente experiencia para saber que en el Archipiélago en lugar de mecanismos incentivadores a la inversión, lo que se han creado son “premios a la inversión”. Y añade: “Aquel empresario que no sea capaz de obtener recursos financieros para ejecutar su inversión, y que dependa de la previa percepción de la subvención para ello, NO podrá hacerla. De ahí que la denomine premio al inversor y no una herramienta que haya realmente ayudado a instalarse en nuestro territorio, a alguien que inicialmente no se había planteado hacerlo”.

 

En su opinión, hay que romper esa cadena de circunstancias burocráticas y toda una serie de mecanismos de subvención que funcionan a destiempo. Al hilo de ello, López-Peñalver entiende que “en Canarias deberían existir organizaciones especializadas en este tipo de incentivación tanto en materia fiscal como de otra naturaleza, y en modelos más operativos y prácticos, como ocurre en Irlanda, por ejemplo, para que el empresario entre por una puerta y cuando salga por la última, lleve todo claro y resuelto para poder montar su empresa o industria”. A su juicio, esto contribuiría enormemente al desarrollo del sector industrial en Canarias.

 

 

Apuesta por la competitividad

EL Jefe del Servicio Técnico de Patrimonio y Mantenimiento del Cabildo de Tenerife se muestra optimista respecto al grado de competitividad de los ingenieros técnicos industriales en Canarias. En realidad, “la propia naturaleza de nuestra profesión te concede un alto grado de especialización”. Y añade: “Somos de las pocas carreras que primero nos hacemos especialistas y luego generalistas, al contrario de otras como la medicina, por ejemplo”.

 

Por ello, entiende que por su perfil  “los ingenieros técnicos industriales son los auténticos ingenieros con la suficiente capacitación y conocimiento, por la vía del derecho y de los hechos, para intervenir en cualquier proyecto u obra que se nos asigne”.

 

 

 

Sin embargo, para López-Peñalver, la clave del futuro desarrollo industrial de Canarias pasa por intentar establecer un sistema de incentivación, a través del cual se atraiga a determinadas entidades empresariales para que se implanten en el Archipiélago.

 

El experto no ha querido pasar por alto la baja cuota de Canarias en el mercado de la industrialización, vinculado al sector secundario de la economía, y de tamaño muy reducido frente a la medida nacional. López-Peñalver es consciente que “de momento estamos limitados al sector primario (agricultura), de tamaño similar al nacional, y al terciario (Turismo y Servicios), muy potente. Y además ha recordado que fundamentalmente somos una economía de servicios, donde el turismo está muy desarrollado. Por ello, López-Peñalver se ha mostrado convencido que es “en este sector terciario, donde los ingenieros técnicos industriales podríamos decir mucho para impulsar su competitividad”.

 

Con respecto al desarrollo del tejido empresarial e industrial canario, López-Peñalver es partidario de “sortear los costes de insularidad y de la doble insularidad. Y potenciar los temas de conectividad y trasporte para que la industria pueda también desarrollarse”.

 

 

 

Prioridades de una política industrial

Sobre los campos más asequibles para desarrollar una política industrial, Luis López-Peñalver tiene claro que son aquellos que estén vinculados a las nuevas tecnologías de la información, las comunicaciones, la electrónica y las energías renovables. Si bien ha advertido que la especialización académica no puede ser cortapisas. “Al contrario, vivimos la época de la globalización y de la multidisciplinariedad. No olvidemos que de los ingenieros industriales nacieron los de minas, los navales o los de informática. La rama industrial ha sido el tronco, si cabe así llamarlo, del resto de las varias especializaciones”, precisó.

 

Este experimentado ingeniero técnico industrial tiene claro que la globalización es un proceso imparable por múltiples razones, y que hay que entenderlo como una oportunidad para regiones como Canarias, más que una amenaza.

 

En su análisis, destacó que el grado de diversificación de la economía canaria, aunque incipiente, ya se está desarrollando. En su opinión, la forma de incentivarla no tiene más que tres caminos: “el incremento de la productividad, la formación del capital humano y la innovación en todos los sectores; si no es por esas vías, seguiremos en una inercia, sobre todo en el sector industrial”.

 

El funcionario del Cabildo puso énfasis en el hecho de que “cada vez más impere el criterio del conocimiento sobre ese rígido tablón académico que se coloca en la pared”. Por ello pidió más apoyo a la hora de apostar por los equipos multidisciplinares. Si bien advirtió que “eso no quiere decir que puedas meterte en campos de otros o fomentar el intrusismo profesional”. En este punto de la entrevista, citó el ejemplo de Alemania, donde no te preguntan qué especialidad de ingeniería tienes, sino si has sido capaz de darle solución a determinado problema industrial, y de responsabilizarte del funcionamiento integral de una determinada operación industrial.

 

Concluimos nuestra charla con el jefe del Servicio Técnico de Patrimonio y Mantenimiento del Cabildo de Tenerife, pidiéndole una valoración del papel que juegan o podrían jugar los ingenieros técnicos industriales en Canarias, donde asegura Luis López-Peñalver que “el futuro es apasionante”.

 

Sobre el futuro de la profesión, López-Peñalver no alberga duda alguna que la titulación en un futuro muy cercano será la heredera -con la evoluciones correspondientes- de las dos que existen actualmente y que además “la preparación que están recibiendo los nuevos ingenieros técnicos industriales es mucho más completa que la que recibimos hace 30 años atrás, lo que le permitirá defenderse en todos los campos en materia industrial porque estarán mejor preparados”. De hecho, aseguró que “la propia condición de versatilidad de la carrera y sus amplios conocimientos son suficientemente solventes para afrontar cualquier reto industrial que les pongan por delante”.


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