Usted está aquí: HomeESPECIALESLugaresConjunción de planetas en las cumbres de La Orotava

Conjunción de planetas en las cumbres de La Orotava

Publicado en Lugares
Valora este artículo
(1 Voto)

Cuando se cumplen 244 años del nacimiento de Alexander von Humboldt, las cumbres de La Orotava se llevan el protagonismo del acontecimiento. Un grupo de familias y amigos se reunieron recientemente para visitar este singular enclave de la tierra que fue objeto de adoración por parte del padre de la geografía moderna. Desde que el naturalista alemán visitara el Teide en junio de 1799, sus visionarias descripciones sobre geología, botánica, vulcanismo, climatología y paisajes naturales de Tenerife contribuyeron a aumentar la valoración y el conocimiento de las islas por científicos naturalistas y viajeros de todo el mundo. Un lugar excepcional, como lo señala el autor de este artículo, para convivir con los astros, curarse con palabras de los sabios, recuperar los ritmos biológicos del día y de la noche y practicar la resiliencia.

 

Por Isidoro Sánchez García (*)

 

Cada vez que subimos a las cañadas del Teide lo hacemos de mil en mil metros y además nos acordamos mucho del polifacético naturalista alemán Alejandro de Humboldt, quien en junio de 1799 ascendió al Pico del Teide desde el Puerto de la Cruz de La Orotava. Es nuestro caso particular, ya que residimos en la ciudad turística, junto al mar Atlántico, y al pasar por Aguamansa nos acordamos de la cota mil metros. Así hasta llegar a los dos mil en el Portillo de la Villa, en las cumbres de La Orotava, a la entrada del Parque Nacional del Teide.

 

En esta ocasión, nos citamos con algunos familiares en la finca de los herederos de don Casiano García Feo, próxima a la de don José Martín, portuense de pro, que fue cuartel general de muchos amigos y familiares suyos, y sede de muchas actividades naturalistas y literarias.

 

La resiliencia y el secreto de los astros

La razón de ser de este encuentro familiar respondía a una clase de Resiliencia a la que se habían comprometido mi hermano Eduardo y mi hija con unos amigos de mi hermano Juan. El lugar fue elegido por varias circunstancias, como la disponibilidad familiar, la altura, la orientación y la capacidad de absorción de endorfinas principalmente. También por las características del fenosistema, suma de paisaje más aroma. Los temas a tratar eran muy personales pero relacionados con la salud y con la capacidad de convivencia con las enfermedades en particular. Una clase práctica de resiliencia.

 

Previamente comimos y bebimos con sobriedad y disfrutamos de muchos recuerdos. Lógicamente salió a relucir don Casiano y el Teide, el Refugio de Altavista y Graham Toler, don José Bethencourt y los viajes en mulas, la Cueva del Hielo y los neveros. La historia se remontó hasta Humboldt y llegó hasta el Teleférico; no faltaron las referencias al sector aeronáutico y al Llano de Maja, a la astronomía y a la meteorología, a Izaña y la Grieta, a la montaña de Guajara y a Jean Mascart, a los disparates técnicos y políticos que se plantearon en las Cañadas, a la salud y al sanatorio que nunca existió y al Parador de Turismo, a la piedra pómez, a la retama y las colmenas. Por supuesto a Juan Évora en Boca Tauce, al norte y al sur, a La Orotava y Granadilla. Unas fotos que colgaban de las paredes de la casa familiar de “los casianos” animaron a recordar la excursión de los congresistas geólogos en 1929. Salió a relucir el nuevo librito acerca del Teide y entonces nos acordamos de Dulce María Loynaz y sus amistades canarias por parte de su esposo Pablo Álvarez de Cañas, como Celestino González, Yaya Reimers, Maria Rosa Alonso, Domingo Cabrera; también de su amigo cubano, el periodista Oswaldo Valdés. Una vieja foto que guardo en mi archivo tiene la culpa.

 

A partir de la llegada de otros familiares y de los amigos invitados comenzamos a elucubrar sobre la conjunción de los planetas. Pero antes comenté lo que señaló en los años 50 del siglo pasado el periodista cubano O. Valdés, cuando observó el Volcán desde el Portillo: “El Teide es como una A”.

 

Gerardo Diego


Dulce María le preguntó: ¿De Altivez, de Arrogancia? NO, fue la respuesta, es como una A pero de AMOR. Aplausos de la concurrencia que aprovecha para asomarse hacia el poniente para disfrutar del  Teide a la hora del sunset, de la puesta de sol. Las fotos se plasmaban en las cámaras  digitales, algunas de las cuales agotaron sus existencias, y el sol se iba poniendo por detrás de la Fortaleza y el Cabezón.

 

Evocamos a Gerardo Diego por considerar al Teide como Pecho de Amazonay al cubano Alejo Carpentier por el contraste de su Amanecer Azul con el rojo crepuscular del atardecer.    

 

Superada la barrera temporal de las 21 horas aparece en el poniente el planeta Venus con todo su esplendor luminoso. El grupo se pone nervioso al hablar de conjunción de planetas y algunos expertos en nuevas tecnologías irrumpen con sus móviles para identificar tres planetas casi en línea: Venus, Júpiter y Mercurio.

 

El silencio dio paso a los aplausos a la hora de contemplar el espectáculo, algunos respiraban hondo y profundo, y otros tomaban endorfinas. Personalmente me acordé de Humboldt cuando observó el grabado de un amigo francés que realizó al pie del volcán Chimborazo de Ecuador, colocando  a  una joven América, afectada por la conquista española, consolada por  Minerva y Mercurio. 

 

También del triángulo que tenía el admirado naturalista prusiano a la hora de afrontar la vida: Humanitas, Litterae et Fruges. Es decir la conjunción  de la cultura, de la ciencia y el comercio. Como los griegos en su aportación global.

 

 

Interior cráter pico del Teide. Grabado de Pietro Parboni según boceto de Humboldt

 

De regreso a la costa nos encontramos, antes de entrar bajo las nubes del monteverde, con un observatorio nocturno donde los planetas alineados nos hicieron disfrutar de una noche especial. Comenzamos a hablar de los mayas  y de los chamanes, de la singular poeta cubana Thelvia Marín y de su visión del Teide desde su Cuba natal. Junio comenzaba bien y las endorfinas llovieron a raudales en las cumbres de La Orotava.

 

(*) Isidoro Sánchez García. Ingeniero de Montes.

 

 

 


5 de junio. Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Sabes cuánto contaminas?

 

 

 



Construcciones CAMAN 
 
 

 



Plusultra

 

 

Contáctenos

  • Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
  • Website: http://www.canariascnnews.com