Usted está aquí: HomeESPECIALESLugaresHispania y Lusitania. 2180

Hispania y Lusitania. 2180 Destacado

Publicado en Lugares
Valora este artículo
(2 votos)
Puente sobre el Tajo en Lisboa que une las orillas del gran río ibérico, todo un símbolo de la capital portuguesa que una vez más se convirtió en lugar de encuentro de un grupo de amigos para conversar en esta ocasión sobre la isla de El Hierro y su mundo submarino, después del volcán que irrumpió en 2011 en el mar de La Restinga. Puente sobre el Tajo en Lisboa que une las orillas del gran río ibérico, todo un símbolo de la capital portuguesa que una vez más se convirtió en lugar de encuentro de un grupo de amigos para conversar en esta ocasión sobre la isla de El Hierro y su mundo submarino, después del volcán que irrumpió en 2011 en el mar de La Restinga.

 

 

Un recorrido de 2180 kilómetros para disfrutar del legado de la Hispania andaluza hasta la capital de Lusitania, esplendor de una cultura en los confines occidentales de la Península Ibérica que ha servido de telón de fondo para establecer un diálogo intercultural que reivindica el papel de los espacios naturales protegidos y de los sitios del patrimonio mundial, de la UICN y de la UNESCO. Lo cuenta uno de sus protagonistas, Isidoro Sánchez.

 

 

Isidoro Sánchez (*)

 

 

2180 fue el número de kilómetros que recorrimos durante nueve días, por tierras de Hispania y Lusitania, los miembros del  grupo PAPN, gracias a la generosidad de un viejo amigo, Sergio, y sus padres, Paco y Alicia. Desde el domingo 25 de septiembre hasta el 4 de octubre, visitamos durante tres días varias capitales de Andalucía: Jaén, Granada y Sevilla. La Alhambra, el Generalife, Albaicín, Sacromonte y la Granada monumental ocuparon la atención preferente de la expedición.

 

 

Pasamos por Sevilla, camino de Huelva, hasta alcanzar las tierras del Algarve portugués donde repartimos el segundo tramo de la excursión en otros tres días, con base en Tavira donde conocimos a una cubana, Claudia, muy joven por cierto, que ignoraba Tavira pese a trabajar en un restaurante de la ciudad desde hacía dos años. Desde allí nos movimos hacia Portimao y cabo de san Vicente, que nos recordó al faro de Orchilla en la isla del Meridiano herreño. El último día lo dejamos para conocer Faro, su puerto y su histórico centro; de camino saludamos en la oficina de turismo a Hernández, un portugués nieto de un tinerfeño nacido en Santa Cruz.

 

 

Hay que reconocer que los destinos turísticos meridionales de Portugal, en el Algarve, están a la altura de las circunstancias. Se notaba en todos ellos la influencia de los ingleses. De Tavira nos fuimos a Lisboa para completar el paquete turístico del viaje tradicional que hacemos desde hace años al inicio del otoño. Portugueses, españoles y una colega venezolana nos citamos en la capital de Lusitania para hablar de los espacios naturales protegidos y de los sitios del patrimonio mundial, de la UICN y de la UNESCO. Del congreso mundial de Parques Nacionales de Bali que nos unió en 1982 a Vasconcelos, a Paco y a Isidoro, y el de Caracas en 1992, que se amplió a Nora y otros compañeros, hoy en el recuerdo.

 

 

Lo cierto fue que una vez más Lisboa se convirtió en lugar de concentración para conversar en esta ocasión sobre la isla de El Hierro y su mundo submarino, después del volcán que irrumpió en 2011 en el mar de La Restinga. La figura del Parque Nacional del Mar de las Calmas fue objeto de debate. Como también la visita a Sintra después de conocerla con mayor profundidad que en años anteriores y así compararla con la Villa de La Orotava, un municipio que se está moviendo para conseguir su inclusión en la lista de Paisaje Cultural del Patrimonio Mundial, asociado al Parque Nacional del Teide, en base a unos valores excepcionales únicos que se están justificando con la diversidad cultural.

 

 

Al regreso de Lisboa a Madrid, el 4 de octubre, aprovechamos para celebrar la festividad de San Francisco de Asís en la ciudad de Trujillo, almorzar y recordar la figura del mestizaje que se manifiesta con Francisco Pizarro, conquistador del Perú. El agua fue objeto de una especial consideración en la Hispania andaluza y en las regiones portuguesas. El Darro y el Genil en Granada, el Guadalquivir, el Guadiana y el Tajo nos inspiraron cuando los cruzamos. Me acordé entonces de la campaña tecnológica de un banco español que habla de “conseguir agua sin llevar cartera”, como muestra de cómo es la revolución de las cosas pequeñas.

 

 

 

 

(*) Ingeniero de Montes


5 de junio. Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Sabes cuánto contaminas?

 

 

 



Construcciones CAMAN 
 
 

 



Plusultra

 

 

Contáctenos

  • Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
  • Website: http://www.canariascnnews.com