POR UNA INDUSTRIA CANARIA

Publicado en Los expertos
Valora este artículo
(2 votos)
Saúl J. Luis Martín, Secretario del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife, reivindica en esta estrevista un reconocimiento a la profesión. Saúl J. Luis Martín, Secretario del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife, reivindica en esta estrevista un reconocimiento a la profesión.

 

 

 

ENTREVISTA CON SAÚL J. LUIS MARTÍN

El Secretario del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales exige a las administraciones más claridad en las normativas para asegurar mayor profesionalidad en los proyectos

 

 

P.: ¿Cuáles son los servicios más importantes que cubre el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de S/C de Tenerife?

El asesoramiento a los colegiados y la protección de los intereses tanto del colegiado como de la profesión, para mejorarla en lo posible. Para incentivar aún más esta situación colaboramos con las administraciones y propiciamos la participación en el desarrollo de las normas que nos afectan.

 

 

P.: ¿Cómo se ven esos servicios reflejados en el día a día?

El colegio aglutina a todos los colegiados bajo un mismo paraguas y focaliza todas sus necesidades y consultas para trasladarlas a la administración competente, con el fin de facilitarle el canal de comunicación. Ese es nuestro día a día. Por ejemplo, un colegiado que haya sido denunciado a consecuencia de un problema en el diseño o en la ejecución de un  proyecto, puede contar con que el colegio  intervendrá para mediar y buscar el acuerdo más beneficioso para todas las partes. O si en su trabajo cotidiano se encuentra en dificultadas de aplicación normativa, nuestro servicio técnico-jurídico está a su disposición para asesorarle e informarle.  

 

 

P.: Se están produciendo a nivel de legislación cambios importantes que afectan a los colegios, ¿podría destacar algunos?

En relación con las actividades se ha producido en los últimos cuatro años un cambio en las formas de tramitación. Hasta 2011 se hacía a través de licencias con autorizaciones y control previos  de la administración. A partir de este año, muchas actividades ya no están sujetas a esa supervisión previa y eso tiene unas implicaciones y responsabilidades muy profundas.

 

 

P.: ¿Podría concretarlo?

Básicamente, ahora hay mayor agilidad en el procedimiento para poder empezar a desarrollar una actividad, con mucha menos burocracia. Sin embargo, al desaparecer ese control previo de la administración pública, los técnicos somos los únicos y exclusivos responsables de la idoneidad de nuestra propuesta y diseño, con lo que ello implica.

 

 

P.: ¿Qué supone eso para el sector?

Que ahora, más que nunca, tenemos que ser técnicos no sólo competentes, sino también responsables y profesionales. Eso en el ámbito de las actividades, porque hay muchos otros campos de actuación. Por ejemplo, en el ámbito de la  edificación civil,  la ley elimina el otorgamiento de licencias de primera ocupación. Aunque,  en principio,  a los ingenieros podría parecer que no nos afecta en exceso, es un cambio muy significativo en lo que es el espíritu normativo de los controles previos administrativos a los que nosotros también nos sometemos.

 

 

P.: ¿Se refiere a la Ley de Servicios Profesionales?

Exactamente. Esta ley es un ejemplo más de lo que va buscando también el legislador europeo. Lo que sucede es que en España la vamos trasponiendo a una velocidad que a veces se hace calmosa.

 

 

P.: ¿Cómo puede afectar esta Ley al Colegio?

Todavía se encuentra sólo en borrador, pero podría plantear descartar la obligatoriedad de la colegiación para el libre ejercicio de la profesión.  Creemos que mantener la condición de colegiado es muy importante para que exista, al menos, un control básico de los colegiados y evitar el intrusismo, entre otras cuestiones.

Defendemos que el profesional sea responsable de sus actos, pero también entendemos que el colegio debe controlar que quienes están ejerciendo sean quienes dicen ser, con los estudios y competencias que dice poseer, y que no esté limitado en el ejercicio por sentencia judicial alguna.

 

 

P.: ¿Qué peculiaridades presenta la actual estructura del Colegio?

El Colegio está estructurado desde dos puntos de vistas: técnico y administrativo. La Junta es su cabeza visible  y está formada por colegiados  electos. Son personas que dedican desinteresadamente su tiempo para intentar desempeñar su labor lo mejor posible.

En cuanto al cuerpo técnico,  que dirige el Ingeniero Técnico Industrial Enrique Tamajón, secretario técnico, cuenta con dos ingenieros técnicos industriales supervisando proyectos. De esta forma se conforma el departamento de visados estatutarios,  y el  de visados de calidad.

La parte administrativa, el núcleo que hace posible su funcionamiento,  llevando el día a día. Contamos con  varios administrativos, que son quienes  tratan directamente con el colegiado en primera instancia, solucionando las cuestiones de colegiación, correos, cursos… Su labor es igualmente vital para el correcto y adecuado funcionamiento diario del Colegio.

 

 

 

Sául J. Luis Martin, acompañado del resto de los miembros de la Junta Directiva, durante uno de los actos organizados por el Colegio.

 

 

 

P.: ¿Cuál es la cifra actual de colegiados? 

Estamos rondado los 1.760 Ingenieros Técnicos Industriales.

 

 

P.: ¿De qué porcentaje hablamos con respecto al total de ingenieros que existen en Canarias?

Muy alto. Esta profesión ha crecido mucho en los últimos años,  desde que  la Universidad de La Laguna implementó la titulación. Sin embargo, el porcentaje es todavía inferior al de otras profesiones más conocidas por la sociedad. Aún así, entendiendo la estratificación industrial y económica que tenemos en Canarias, es un porcentaje considerable que posibilita que haya muchos profesionales que pueden llegar incluso a especializarse en diferentes ámbitos,  y ofrecer, de esta forma, un mejor servicio frente a las actuales demandas del mercado.

 

 

P.: Habla de diferentes ámbitos. ¿A qué se refiere?

A que nuestro campo de actuación es inmenso: los Ingenieros Técnicos Industriales tenemos un perfil científico. Nuestra carrera está fundamentada en materias de ciencias aplicadas, muy técnicas, que nos permite entender la realidad desde un punto de vista numérico aplicado a la física, química, mecánica, electricidad, neumática… No sólo en el ámbito industrial,  sino también en el civil, comercial, administrativo e incluso sector primario, ya sean oficinas, hospitales, de naturaleza residencial o industrial productiva. 

Somos como una navaja suiza, con herramientas para  resolver muchísimas cuestiones cotidianas, y también  muy concretas, puntuales y particulares, ya que estamos capacitados para intervenir en múltiples ámbitos de la economía, entre ellos,  el sector empresarial, donde podemos ayudar muchísimo.  Pero también podemos ofrecer soluciones en eficiencia energética, nuevas instalaciones con recursos y materiales innovadores, estudios de mejora de sistemas existentes mediante automatización y optimización de materias primas y suministros.

 

 

P.: ¿Cómo valora la colaboración que desarrolla el Colegio con el resto de las instituciones?

La comunicación es muy fluida y, en muchos casos, muy directa con otros colegios profesionales. Tenemos un vínculo muy estrecho con el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de la provincia de Las Palmas de Gran Canaria. A su vez, en esta provincia, por cercanía y semejanza, tenemos una relación cordial con el Colegio de Ingenieros Industriales, en contra de lo que se podría llegar a pensar y a pesar de nuestras diferencias por los ámbitos competenciales. En general, la relación con todos los colegios es muy comunicativa y colaborativa, siempre aportando positivamente nuestro enfoque en las reuniones en las que participamos para tratar muy diversos asuntos, no únicamente en el ámbito normativo.

 

 

P: También mantienen una relación muy cercana con la Universidad de La Laguna.

Así es, hay creados unos premios para proyectos de final de carrera,  y hasta ahora es bastante significativa la calidad de los trabajos que nos presentan y  el interés del alumnado a la hora de participar. También colaboramos en el traslado de información y de experiencia del mercado laboral al ámbito docente, ayudando a acercar la realidad cotidiana al ámbito universitario, a fin de que se traten problemas reales de la profesión. Estamos ahí  para colaborar en acciones formativas e informativas, y para intentar resolver las dudas que se pueden suscitar en los alumnos, sobre la base de un objetivo primordial: hacerle ver el amplísimo universo laboral que se le abre al finalizar  la carrera.

 

 

P.: ¿Los esfuerzos de capacitación pueden suponer un impulso en la reputación del colegio?

Por supuesto que sí. El Colegio ha suscrito convenios con diferentes universidades, nacionales e internacionales, y a través de ellos colaboramos para poder llegar a ser un centro examinador de sus títulos académicos. Esa colaboración implica un control de calidad y de gestión documental,  y posibilita  que alumnos residentes  en Tenerife puedan acceder a planes de estudio en estas universidades sin tener que desplazarse para realizar el examen con el inconveniente que ello implicaría. Con las universidades de León, Ávila y Gales tenemos, por ejemplo, colaboración en estos términos.

 

 

 

Tenemos que transmitir a la sociedad que no sólo somos meros redactores de proyectos para su presentación ante los diferentes organismos públicos. Los ingenieros técnicos industriales tenemos conocimientos y capacidades para asesorar a un emprendedor en sus decisiones, para minimizar así errores de elección o ejecución, ahorrando costos y tiempo. 

 

 

 

 

P.: Profesionalización: ¿oportunidad o amenaza? ¿Cómo ve el grado de capacitación e implicación de los Ingenieros Técnicos Industriales en Canarias? ¿Cómo se puede actuar contra la falta de emprendimiento en la profesión?

Tenemos que transmitir a la sociedad que no sólo somos meros redactores de incomprensibles proyectos para su presentación ante los diferentes organismos públicos. Los ingenieros técnicos industriales tenemos conocimientos y capacidades para asesorar previamente a un emprendedor para que las decisiones que tome sean con mayor amplitud y con mejor conocimiento de la materia, y minimizar errores de elección o ejecución, ahorrando costos y tiempo.

Muchas veces, cuando los clientes se dirigen a nosotros, ya es demasiado tarde para asesorarles. Eso limita mucho nuestra actuación, nuestra capacidad de diseño y de dar soluciones más adecuadas. Los ingenieros técnicos industriales nos tenemos que hacer valer. Tenemos que ser capaces de hacer ver que nuestras capacidades y conocimientos van mucho más allá de la simple redacción de un proyecto y la emisión de un certificado de final de obra que, por desgracia, muchas veces no es entendido en toda su importancia y alcance, sino que son vistos como simples papeles cargados de formalismos únicamente válidos para un trámite burocrático.

 

 

P.: ¿Cuáles son los esfuerzos y los retos que tienen por delante los colegiados ante esos formalismos de la administración? ¿Con qué mentalidad hay que afrontar el futuro?

La administración no nos limita. Lo que sucede es que hasta hace poco tiempo todo estaba muy burocratizado. Esta situación está cambiando. Toda la normativa que nos viene de Europa y que tenemos que trasponer al ámbito nacional se encamina a dar más libertad al profesional para poder desarrollar su profesión, pero también implica asumir una mayor responsabilidad de los actos que nosotros como ingenieros podamos asumir. Por eso insistimos en que es importante hacerle ver a los clientes presentes y futuros que, como ingenieros técnicos industriales, no sólo le podemos preparar el documento técnico que ellos necesitan para presentarlo ante una administración y ejecutar adecuadamente las instalaciones y obras pretendidas, sino que somos capaces, como conocedores de la norma, de poder asesorar para que ellos puedan tomar mejores decisiones para su beneficio, evitando de esta manera costos innecesarios en correcciones y subsanaciones.

Tenemos que ser capaces de hacer ver que también somos asesores cualificados.

 

 

P.: ¿Qué consideración puede añadir sobre el compromiso de las administraciones públicas con el colegio?

A las administraciones les pedimos comprensión y un adecuado ajuste de las normas a la realidad en la que se deben aplicar. En ocasiones la propia administración reconoce que ciertos ámbitos de las normas están redactadas de una forma muy severa y poco moldeable, lo que origina no pocos problemas para poder aplicarlas en todo su alcance. De hecho, nos encontramos que en ocasiones tenemos que seguir trabajando con normas que han quedado desfasadas en ciertos aspectos, no contemplándose posibles mejoras técnicas que existen en el presente. Ello impide, en cierta forma, poder innovar y desarrollar mejoras en los proyectos.

Muchas veces se le reclama a la administración que sea más ágil en sus procedimientos y en sus cambios normativos para poder llegar a asumir esos progresos sin necesidad de que pasen décadas o, cuando menos, lustros, dado que la tecnología y las soluciones técnicas a muchos problemas que tenemos hoy en día los podremos resolver mañana mismo.

También debemos reclamar a la administración un mayor compromiso para entender que la calle no es un laboratorio confinado y controlado, y  que hay veces que, cuando nosotros tenemos que trasladar la norma a la realidad de una instalación, a una actividad o una industria, los puntos hay que transformarlos en comas. Con esto quiero decir que, a veces, la gramática hay que adaptarla a la realidad; en ocasiones  todo está tan estructurado que no posibilita la innovación y dificulta la originalidad y el buen hacer. No hay que olvidar que es frecuente que trabajemos con edificaciones ya construidas en las que tenemos que adaptar las ideas del cliente al corsé de las normas y si estas son muy estrictas, se generan situaciones muy extremas de difícil entendimiento por un ciudadano de a pie.

 

 

P.: ¿Es lo habitual?

Más de lo que se cree. Un ejemplo muy claro es el cumplimiento de la accesibilidad. La accesibilidad en el ámbito de Canarias está regulada por una ley del año 95; un decreto del año 97, que la desarrolla y, sobre todo y bastante comentado en los últimos cinco años,  el documento básico de Seguridad, Utilización y Accesibilidad nº9 del Código Técnico de la Edificación. Estos documentos son a los que los ingenieros técnicos industriales tenemos que ceñirnos para justificar el cumplimiento de la accesibilidad de las instalaciones para la personas con discapacidad.

Sin embargo, muchas veces  pensamos que discapacidad se limita a aquellas personas que usan sillas de ruedas y nos olvidamos que una embarazada también sufre de una movilidad reducida de forma temporal que puede limitar mucho su autonomía. Entonces, cuando diseñamos una instalación o una actividad hay tener muy en cuenta las cuestiones de accesibilidad. Pero a menudo nos encontramos que la norma busca  la universalidad de la accesibilidad, sin reconocer el tiempo y características propias de edificaciones muchas de ellas construidas hace décadas, ni otras cuestiones relacionadas con la orografía o las urbanizaciones en las que, como proyectistas, no podemos intervenir porque es dominio público. De ahí las innumerables cuestiones que nos genera esa norma: el legislador tiene que comprender  que se necesita un período transitorio para que la realidad se vaya adaptando a la norma, no podemos romper de una forma dramática con el pasado. Está claro su estricta aplicación con los nuevos inmuebles, pero los ya existentes no podemos relegarlos a una situación de exclusión.

 

 

P.: ¿Falta claridad en la normativa?

En ocasiones sí. A veces se redactan normas con textos complejos en las que caben demasiadas interpretaciones, de forma que, según a qué administración te dirijas con una duda, obtendrás una respuesta u otra muy diferente. Eso genera muchísima inseguridad a los proyectistas. Reclamamos a las administraciones que consensuen las respuestas que dan a una misma cuestión, porque la norma es la misma y la voz de la administración pública debiera ser única. 

 

 

P.: ¿Está la sociedad canaria concienciada del papel que desempeñan los ingenieros técnicos industriales?

Lamentablemente, no. Pero la culpa no es de la sociedad. La culpa es nuestra. Nosotros nos tenemos que hacer visibles y ser capaces de explicarles a nuestros conciudadanos en qué podemos ayudarles, cual es nuestro campo de trabajo y cuándo nos pueden necesitar. Y eso es un reto que tenemos ahora mismo en el colegio, en el que estamos trabajando y que pretendemos solucionar a corto plazo.

 

 

P.: ¿Qué mensaje enviaría a los colegiados?

Que estén orgullosos de su profesión. Que tengan un comportamiento profesional y hagan valer sus capacidades y conocimientos. Que no seamos simples redactores de proyectos. Tenemos que ofrecer a nuestros clientes ideas y soluciones a las cuestionen que se nos planteen y que sean resultados estudiados y óptimos. Que tratemos a cada cliente con el respeto que se merece, con dedicación y atención. Porque al final la trasmisión de la experiencia a través del "boca a boca" es una realidad. Como decía anteriormente, tenemos que hacer valer nuestra profesionalidad, capacidad y saber hacer frente a otras soluciones que le puedan ofrecer al que será nuestro cliente. De esa forma, podremos transmitir a la sociedad nuestra excelencia y ello permitirá un mayor reconocimiento de nuestra labor.

 

 

P: ¿Quiere decir que hay que dar más visibilidad a la competitividad de estos profesionales?

Por supuesto. Tenemos que hacer ver que tanto en la asistencia a la dirección de obras como en asesoramiento y resolución de problemas somos profesionales muy competitivos y competentes, siempre asegurando calidad y determinación.

Pero, además, tenemos que ser competitivos sin dejar llevarnos por el desconsuelo de “mejor poco que nada” o la actual situación de profunda crisis. Hay veces que hay que decir que no si entendemos que en caso contrario se denigra nuestra profesión y nuestro trabajo. Lamentablemente muchas veces no nos damos cuenta de que lo que firmamos y dirigimos tiene una gran responsabilidad. Y a este tema hay que darle el verdadero valor que tiene.

Destacados

POR UNA INDUSTRIA CANARIA

POR UNA INDUSTRIA CANARIA

Hablamos con Tomás Capote, presidente de la Delegación del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales en La Palma.

“No se entiende por qué se ponen tantas trabas a que un ingeniero técnico obtenga el grado”

“No se entiende por qué se ponen tantas trabas a que un ingeniero técnico obtenga el grado”

Entrevista con el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife, Antonio Miguel Rodríguez.

¿Por qué la ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE es una seria amenaza para la democracia en Venezuela?

¿Por qué la ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE es una seria amenaza para la democracia en Venezuela?

Valioso material para entender hasta dónde es capaz el régimen de violar la Carta Magna y las leyes para acabar con la democracia.

Liu Xiaobo, héroe por la libertad

Liu Xiaobo, héroe por la libertad

Los defensores de los derechos humanos en el mundo han perdido a uno de sus principales referentes. Liu Xiaobo.

Venezuela, 16 J

Venezuela, 16 J

Un día después de logar un triunfo histórico con el referéndum popular celebrado en Venezuela el pasado domingo, la oposición ha anunciado que sentará las bases para crear un Gobierno...

Maneras limpias y (casi) gratuitas de moverse por la ciudad

Maneras limpias y (casi) gratuitas de moverse por la ciudad

Bicicletas, coches eléctricos y transporte público: las alternativas 'verdes' no dejan de crecer en las ciudades. Te lo cuenta Jaime Ripa en ‘El País’.

«
»

5 de junio. Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Sabes cuánto contaminas?

 

 

 



Construcciones CAMAN 
 
 

 



Plusultra

 

 

Contáctenos

  • Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
  • Website: http://www.canariascnnews.com