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La Manifestación de la Velas Destacado

Publicado en Canarias
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Paso de la acequia con baranda en el barrio de Aguamansa (La Orotava) antes de 1929.- Archivo Isidoro Sánchez. Paso de la acequia con baranda en el barrio de Aguamansa (La Orotava) antes de 1929.- Archivo Isidoro Sánchez.

 

 

Un 21 de noviembre, hace 38 años, alrededor de 1.500 ciudadanos guiados por el sacerdote salesiano Víctor Rodríguez Jiménez, salieron a las calles en los barrios altos de La Orotava para reclamar infraestructuras básicas, viviendas, electricidad, sanidad, agua corriente, calles y colegios. Por su interés y actualidad reproducimos íntegramente el artículo que, firmado por el profesor mercantil y cronista villero, Bruno Juan Álvarez Abreu, este lunes publicó el blog digital ‘Efemérides’ sobre aquel movimiento vecinal conocido como ‘Manifestación de las Velas’, un referente inédito en la historia de la participación ciudadana en Canarias.

 

 

 

MANIFESTACIÓN DE LAS VELAS Y PETROMÁS QUE EN EL TIEMPO DIO LA LUZ A LOS ALTOS DE LA VILLA DE LA OROTAVA

 

 

Bruno Juan Álvarez Abréu (*)

 

Decía el sacerdote salesiano don Víctor Rodríguez Jiménez, en realidad todos los grandes capítulos de necesidades están como entonces en Los Altos de La Orotava, pero el admirable esfuerzo de quie­nes llevan ahora la gestión municipal está empezando a dar su fruto.

 

El caso más destacable, más largamente deseado y de mayor empeño, es el de la electrificación rural. En estos momentos seis compañías eléctricas han arremetido conjuntamente contra la oscuridad de la zona alta y prometen dar la luz para siempre, pese a la generosa obs­tinación de las estrellas, tan numerosas aquí y tan claras. Pero quizá lo que más tengamos que destacar en este aspecto es la fór­mula encontrada por el nuevo Ayuntamiento en la restauración de la democracia en España. Resulta que después de haber asegurado en la gestión anterior que existía un empréstito del Banco de Crédito Local, y después haber sido predicado muchas veces a lo largo de un par de años en los periódicos, a la hora de la concesión de dicha suma, no figuraban partidas de ningún tipo para la electrificación rural. Esta nueva gente ha pensado que, tratándose de la mayor necesi­dad, había que acudir a la imaginación. Y se acudió a lo del aval, es decir, comprometerse ante una entidad bancaria, en nombre de los vecinos, a una cantidad de millones, a fin de que las obras no se sigan demorando duran­te varios años, en caso de que se esperase por el dinero oficial; de forma, que, transcurrido el tiempo estipulado, dicha entidad podrá recurrir con­tra los avalantes de no tener los vecinos reunido el dinero.

 

 

En la foto,  don Casiano García y su señora, propietarios de una venta del popular Barrio Aguamansa, en los Altos de La Orotava.

 

 

Mi amigo desde la infancia en la calle El Calvario de la Villa de La Orotava; FRANCISCO SÁNCHEZ GARCÍA (fallecido), remitió entonces estas notas: “...Me imagino habrás recibido mi correo agradeciéndote mi reseña biográfica en tu Blog, y animándote a mantener tu extraordinaria curiosidad. Como sé que te lee mucha gente, creo que merece recordar el aniversario de la Marcha de las Velas ocurrida el 21 de noviembre de 1978. Fueron los dirigentes de las Asociaciones de Vecinos de Pinolere, Aguamansa, Barroso, Bebedero, Benijos, La Perdoma, La Luz y Candelaria del Lomo las que solicitaron su autorización al entonces Gobernador Civil de Tenerife, Don Luís Mardones Sevilla, para reclamar la solución de sus necesidades más elementales. Se convocaron sus casi dos mil personas participantes en la Plaza de la Paz al final de la Calle Calvario y se dirigieron con velas y petromás hasta el Ayuntamiento para presentar sus justas reivindicaciones al entonces Alcalde de la Villa. Como en la manifestación se introdujeron los perturbadores de siempre ajenos a la misma, se produjeron unos incidentes  en la plaza del Ayuntamiento que ni gustó al Alcalde ni a los organizadores de la marcha, que a pesar de haberlos aclarado y rechazado públicamente, la autoridad no quedó satisfecha. Esta marcha reivindicativa pacífica resultó uno de los acontecimientos sociales más importantes de los últimos siglos de la Villa. Porque fue la gente del campo de este pueblo, cansada de pedir lo que no por Ley sino por humanidad le pertenecía (luz, agua, escuelas, comunicaciones, sanidad, centros sociales, teléfonos, farmacias.....), esto es, ser tratados como iguales, la que bajó al casco para pedirlo en voz alta. Y lo hizo con educación y sin violencia, aunque tenían más que argumentos para exigirlo de otra manera. De esa marcha, y por la habilidad del sacerdote salesiano DON VICTOR RODRIGUEZ JIMENEZ, " alma mater" del movimiento vecinal que aprovechó y animó para hacerlo todo desde el pueblo de manera legal, surgió la fórmula con el que obtuvo el éxito que su gente esperaba. Los vecinos de Los Altos solos no podrían, dadas sus carencias denunciadas y a resolver. Don Víctor en su Colegio de la Villa había preparado a muchos alumnos y sabía a quién tocar para que acompañaran en esta extraordinaria y justa aventura misionera. Ya estábamos en Democracia y su genial idea fue aprovechar las elecciones locales para que su gente ya bien acompañada accediera al Ayuntamiento para tratar de solucionar de manera urgente los agravios centenarios, con Derecho y Justicia. Así creó la AGRUPACION DE INDEPENDIENTES DE LA OROTAVA, la romántica y eficaz A I O, pidiendo que  su agente vecinal más representativo LUIS HERNÁNDEZ MELO se colocara en los puestos primeros de la candidatura, para garantizar su elección y marcara la impronta reivindicativa en el grupo formado. Y vaya que la marcó, pues el éxito de AIO desde dentro y desde fuera significó poner a la gente del campo a la misma altura que la del casco, que ésta había conseguido más de un siglo antes. Consecuentemente la AIO también celebró el 21 de noviembre de 2008, treinta años de su constitución. 

 

 

Francisco Sánchez García, el primer alcalde de la transición democrática de La Orotava, y miembro de la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI), a cuya fundación contribuyó decididamente.

 

¿Por qué entonces procede recordar estas efemérides ya pasada?. Claramente, para que no vuelva a repetirse la situación de abandono, pobreza y desigualdad en que una parte importante de la población de esta Villa de la Orotava se encontraba injustamente en los años 1976 y siguientes. Y además porque tenemos presente que quien se olvida de la historia está expuesto a repetirla. Y es por ello por lo que queremos recordar la historia negra de la gente del campo y su forma de superarla para que de ninguna manera vuelvan a suceder hechos tan nefastos de agravio e injusticia como los ocurridos con esta magnífica gente…".

 

 

Efectivamente Francisco, tú que fuiste elegido primer alcalde en la restauración de la democracia, con ese grupo que ya hace historia que aunque muchos dicen que fueron los orígenes de las Agrupaciones Independientes de Canarias ATI, posterior Coalición Canarias, en mi forma de pensar, en nada tiene, ni se parece a estas últimas formaciones, pues recuerda que fuiste alcalde con el apoyo de otras fuerzas políticas progresistas; PSOE y Unión del Pueblo Canario. Entonces un servidor tenía 28 años trabajaba como jefe de contabilidad de la desaparecida Cooperativa Agrícola Bananera de Tenerife, recuerdo aquellos ruidos silenciosos alumbrados por las típicas velas, transcurrir por mi calle, tu calle, calle El Calvario hacía la plaza del Ayuntamiento. Fue todo un éxito, que en esa noche, ese alumbramiento ese, olor a velas cambió por completo la vida social de vuestra villa, de la marginación a la realidad, del norte al sur, de abajo arriba.

 

El 21 de noviembre de 1978 se celebró una manifestación autorizada por el Gobierno Civil de unos -según la versión oficial- 800 vecinos, o - según los organizadores- entre 1.300 y 1500. 'El Día' se ocupó de ella. El lector curio­so puede encontrar allí (22 de noviembre) la versión completa de los hechos. Preferimos traer aquí una síntesis, ya que el referido medio de comunica­ción alude de forma pormenorizada a circunstancias personales que, por delicadeza, preferimos silenciar. Esta manifestación, llevada a cabo con el permiso (y la invitación) del Gobernador Civil, tuvo un carácter marcadamente social, y así se hizo cons­tar en todas las intervenciones orales y escritas. Se trataba únicamente de la defensa de los derechos humanos de una gran parte de los vecinos de La Villa. La concentración se llevó a cabo en la Plaza de la Paz para luego reco­rrer, ya anochecido y con velas en la mano, las calles Calvario y Carrera. Figuraban en la comitiva diversas pancartas alusivas a las necesidades que sufren estos sectores de población (agua corriente, luz eléctrica, escuelas, etc.). En el trayecto se unió un grupo reducido de jóvenes del casco con ban­deras canarias que disgustaron a muchos de los manifestantes en cuanto que algunas tenían matiz político y ofensivo para alguna de las autorida­des.

 

En ese tiempo se encontraban estas autoridades municipales reunidas en el Pleno, circunstancia con la que contaron expresamente los organizadores de la manifestación. Al llegar a la plaza del Ayuntamiento, los representantes de las ocho Asociaciones de Vecinos hicieron uso de la palabra y pusieron al público sus grandes carencias, que de forma especial afecta­ba a estos sectores y que para el resto de los habitantes del municipio estaba solucionado desde siempre. El último en tomar la palabra recalcó el carácter humanitario y reivindicativo de los derechos elementales. Añadió que el acto había consistido en una romería de san Isidro, pero al revés, cues­ta arriba. Los manifestantes reclamaron la presencia del Alcalde para hacerles partícipe de sus necesidades. Sin embargo, el Pleno siguió reunido. Al final representantes de los barrios subieron al Ayuntamiento, dando por finalizada en la plaza la manifestación.

 

Además de una primera información general sobre los hechos del día 21, en otro artículo 'El Día' hizo una entrevista a los representantes de las ocho Asociaciones vecinales (Aguamansa, Benijos, Bebedero Alto, Barroso, Pinolere, Candelaria del Lomo, La Perdoma, La Luz (una representación aproximada del 30% de la población del municipio).

 

Los entrevistados respondieron a las preguntas acerca de los motivos, organización y desarrollo de esta manifestación rural, asegurando que el día 23 de noviembre, 17 directivos de Asociaciones de estas zonas habían toma­do el acuerdo de hacer públicas las razones por las cuales se había llevado a cabo la manifestación, con el fin de aclarar algunos puntos. Insisten estos directivos en que no hubo otros motivos que los de tipo social, como podía leerse en las pancartas exhibidas durante el acto: viviendas, caminos veci­nales, escuelas, etc. Expresaron también la sorpresa de haberse encontrado con la respuesta de unos 1.300 o 1.500 manifestantes, de los que el 85 por ciento pertenecían a la zona rural. Dan, asimismo, las gracias a todos los que les acompañaron en el recorrido en un acto de solidaridad para reclamar soluciones urgentes a las grandes carencias que padecen los barrios.

 

Respecto a la acogida que tuvieron los directivos de Asociaciones por parte de la autoridad municipal, manifiestan que entregaron un informe de necesidades, entre ellas, las escuelas, con el peligro de perder los 1.600 pues­tos concedidos por el Ministerio de Educación y Ciencia, ya que el Ayun­tamiento aún no había ofrecido los solares para su construcción.

 

Manifiestan los responsables de las Asociaciones que, en vistas de que no se les quería recibir, antes de que expirase el tiempo de una hora concedi­do para la manifestación, aconsejaron a la masa que esperaba en la Plaza que se retirase a sus casas. La autoridad municipal, que en principio se había negado a salir, cambió de opinión al final. La minoría que aún quedaba, rechazó esta presencia, lo que las Asociaciones sintieron mucho. La guardia municipal impidió que estos directivos acompañaran al interior del Ayuntamiento a la primera autoridad municipal.

 

Por último, estos directivos manifiestan que siguen en el empeño de invi­tar a la Corporación Municipal y a la Prensa a una mesa redonda para saber qué respuesta se va a dar a estos problemas tan urgentes de los barrios. El documento que se redactó por parte de estas asociaciones es el siguiente: "En la reunión de Directivos de Asociaciones de Vecinos de la zona rural que abajo se rese­ñan, celebrada el día 11 del presente mes, se acordó invitar a esa Corporación Municipal a una mesa redonda, a fin de que se informe con claridad acerca de las soluciones que se van a dar a una serie de necesidades elementales que padecen los barrios, como escuelas, agua, luz, viviendas, etc., ya reclamadas por dichas Asociaciones en la reciente manifestación del día 21 de noviembre. Creemos que el plazo para convocar a dichos directivos debe ser todo este mes de diciembre, rogándole que se nos avise con la suficiente antelación acerca del día, lugar y hora. Sin otra cosa de particular, le saludan atentamente. Las Asociaciones de Vecinos de Aguamansa, Benijos, Bebedero Alto, Barroso, La Luz, Candelaria del Lomo, Pinolere y La Perdoma. La Orotava, 12 de diciembre de 1978".

 

Y para conmemorar estos treinta y cinco años, de paz, sosiego, democracia y libertad, más que nada reproduzco LA PROSA PARA UN CAMINO: Son ya tan numerosas mis presencias, que Benijos se ha hecho una costumbre. (Benijos, temeroso, sobre la espalda del volcán, a punto de resbalar hasta el océano). Ahora esta costumbre va a quedarse fijada sobre el muro de un camino. Dudo del nombre; si es el mío, confieso que me duelen todas sus letras, pues no hay otro merecimiento que el dispuesto por vuestro corazón. Pensad, no obstante, si os conviene dejar el nombre de un poeta, solo, en medio de la noche y del silencio espeso de estos campos, porque, acaso, sus letras se hagan alma romántica y divaguen melancólicas sobre la siembra y los tejados tocados por la luna en plenilunio. Pero os aseguro que seré espíritu benéfico que irá velando el sueño de los niños, alentando el esfuerzo laborioso de estos hombres, diciéndoles que el cielo puede estar aquí más cerca y todas sus estrellas numerosas. Amigos del Camino de don Víctor: os deseo que, mientras me tengáis con vosotros, os visite la suerte y que algún día nazca en cualquiera de los números de este lugar un personaje más digno del recuerdo.

 

Mi amigo y compañero de docencia en el IES La Orotava Manuel González Pérez en el Barrio de San Antonio; AGAPITO DE CRUZ FRANCO remitió entonces estas notas que tituló “VELATORIO”: "...El 21 de noviembre de 1978, al cumplirse tres años de la muerte del Dictador, tenía lugar en La Orotava la famosa manifestación de las velas reclamando soluciones sociales para la zona alta. Las procesiones forman parte del imaginario colectivo villero, y la elección del esperme, tan frecuente en las mismas, se convertía, como parte de su idiosincrasia, en medio de expresión y reivindicación energética y social. Avanzaba la transición y faltaban apenas 15 días para que la nueva Constitución fuera aprobada en Las Cortes. En ese contexto, el atraso centenario en que vivían los altos de La Orotava motivaba a los jóvenes concienciados de la época, que, en sus ratos libres, se multiplicaban por aportar su granito de arena para acabar con él. Actuaban por libre, a través del Colectivo juvenil “Tauro” -que tenía su sede frente a la Iglesia de San Juan del Farrobo-, o bajo la pasión misionera del salesiano Don Víctor Rodríguez. En esta ebullición en defensa de los más pobres, este último escribiría “Los altos de La Orotava”, condensando sus graves deficiencias educativas y laborales.

 

El retorno del PSOE, una pujante UPC –Unión del Pueblo Canario- y los anacrónicos restos del Régimen anterior, eran las referencias políticas orotavenses. Parte de este filantrópico y heterogéneo mundo que actuaba en las medianías, entraría en conexión con el hermano salesiano y éste a su vez con personajes políticamente ambiguos, que sin ser conservadores, tampoco formaban parte del firmamento de la izquierda tradicional. Esta, intentaba infructuosamente aterrizar en una sociedad sobre la que había pasado no sólo la apisonadora franquista sino también la máquina del tiempo. El resultado sería la absorción por aquellos de este movimiento en defensa de los altos de la Villa, con la manifestación citada organizada por parte de algunas asociaciones vecinales, a la que se añadía el surgimiento de las AIO –Asociación de Independientes de La Orotava-. El primer Ayuntamiento de la democracia villera tendría tres características muy positivas: daría la puntilla a los sectores ultraconservadores, provocaría un gobierno de consenso donde los tres partidos PSOE, UPC y AIO se unirían para trabajar juntos por el pueblo más allá de intereses partidarios, y se pondría en marcha un proceso que terminaría sacando del subdesarrollo a los altos de la Villa. Las mayorías absolutas posteriores se producirían por esta particular sociología vecinal, aunque su política, cercenaría el pluralismo original perdiendo el consenso en el camino.

 

Los nuevos movimientos sociales son movimientos políticos, pero no tienen relación causa-efecto con las organizaciones electorales –comúnmente llamadas partidos-. Por el amplio espectro que los conforma, porque un proyecto político es más amplio que los intereses del movimiento social y porque aquél, actúa en un espacio institucional impropio de éste. El caso de las AIO, como producto electoral, triunfó por tres razones: el marco en que desarrollaba era el municipal (en un ámbito más allá de la “polis” no habría fraguado); el momento histórico había dejado un espacio político, alternativo a los históricamente establecidos y que sería denominado “independiente” (algo absurdo y fuera de toda lógica, porque en política de partido nada es independiente y todo es partidario). La tercera razón tenía que ver con la potenciación, en la sociología política, de los nuevos partidos de masas (“cath all party” o “atrapalotodo”), mosaico amalgamado de intereses, que terminarían desbancando a sus predecesores del siglo XX, los partidos de clase, hoy, ineficaces y operativamente extintos.

 

Las AIO y las asociaciones vecinales que les apoyaban, establecieron, al acceder al poder e institucionalizar sus reivindicaciones, una clara ruptura con el mapa social que protagonizaba la lucha por los más débiles. El proyecto político sobrevenido, se uniría así, a otras formaciones regionales, produciendo primero ATI –Asociación Tinerfeña de Independientes-, y luego AIC- Asociaciones Independientes de Canarias-, organizaciones sin ideología propiamente dicha y entroncada en determinados intereses locales (“insularismo”) como hilo conductor de su proyecto. CC es otra historia, es la apuesta por parte de generaciones modernas, distintas a las primeras, por transformar todo este conglomerado en un proyecto político nacionalista, con ideología propia. El problema, que estallaría con nitidez en su último Congreso, es la dificultad de inyectar una ideología política nacional, a una arcaica estructura que no tiene ideología ni es nacionalista. Dos fuerzas centrífugas cuya evolución o involución, es impredecible.

 

La celebración del aniversario de la primera manifestación de la nueva democracia en la Villa por parte de estos sectores vecinales, que de la frescura de sus reivindicaciones iniciales pasaron a ser los eslabones de la cadena clientelar de un partido político, hace, que en lugar de una nueva revolución de las velas, se esté escenificando un velatorio en toda regla. De sí mismos, porque pretender dinamizar las asociaciones de vecinos desde la Asociación “Don Víctor”, ahora partidista, es acabar con toda ética de respeto por la pluralidad política vecinal del barrio. De su propio partido, porque en lugar de mirar al futuro y estabilizar un partido moderno –ideologías aparte-, se retrotrae sobre sus contradicciones y parece querer retornar a unas AIO donde dedicarse a  escuchar las batallitas de los abuelos.

 

Sin embargo, esta vampirización de los movimientos sociales por parte de las organizaciones políticas, es algo que llevan en la sangre el resto de los partidos –a los últimos movimientos sociales de Tenerife, manipulados por nuevas - viejas fórmulas políticas alternativas, ciudadanas y posibilistas, me remito-. Por eso, si algo cabe señalar especialmente, en el proceso que de las AIO llega a CC y de CC no se sabe a dónde, es la felicitación ante el aniversario de unos hechos que por sí mismos merecen todo el aplauso, y la crítica por haber dejado a dos velas, con su actitud partidaria posterior, al resto de la sociedad orotavense. Lo que ha ocasionado a su vez un segundo velatorio, el de las otras formaciones políticas villeras.

 

 

Independientemente de la responsabilidad de más de una en su propio fracaso electoral…

 

 

 

(*) Profesor mercantil


5 de junio. Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Sabes cuánto contaminas?

 

 

 



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