Los cuarenta años de historia del Colegio Casa Azul son el reflejo de cuatro décadas de transformaciones en el sistema educativo español y canario. Fundado en los primeros años de la democracia, el centro nació con la vocación de ofrecer una alternativa pedagógica que superara los métodos memorísticos y autoritarios heredados del franquismo y apostara por una educación centrada en el niño, su desarrollo personal y su relación con el entorno.
A lo largo de estas cuatro décadas, el Colegio Casa Azul ha adaptado su proyecto educativo a los sucesivos cambios legislativos —LOGSE, LOE, LOMCE, LOMLOE— sin perder la esencia de su propuesta pedagógica original. La continuidad de un equipo docente comprometido con los principios fundacionales del centro ha sido uno de los factores que explican la coherencia y la calidad del proyecto a lo largo del tiempo.
El modelo pedagógico
El modelo educativo del Colegio Casa Azul se articula en torno a tres ejes fundamentales. El primero es la centralidad del alumno: el proceso de aprendizaje se diseña partiendo de los intereses, las capacidades y el ritmo de desarrollo de cada niño, lo que implica un alto grado de individualización de la enseñanza y una atención especial a la diversidad del alumnado.
El segundo eje es la participación de las familias. El centro entiende que la educación es un proceso compartido entre el colegio y el hogar, y ha desarrollado mecanismos de participación familiar que van más allá de las reuniones trimestrales y los consejos escolares formalmente establecidos por la ley. Los padres y madres del alumnado son invitados regularmente a participar en actividades lectivas, proyectos de investigación y celebraciones culturales que hacen del colegio un espacio de encuentro comunitario.
La identidad canaria en el curriculum
El tercer eje del proyecto educativo del Colegio Casa Azul es la integración de la identidad canaria en el curriculum. El centro ha desarrollado materiales y proyectos específicos sobre la historia, la geografía, la cultura popular y el patrimonio natural de las Islas Canarias que complementan los contenidos del curriculum oficial con una perspectiva local y contextualizada.
Este enfoque responde a la convicción de que los niños aprenden mejor cuando el conocimiento está conectado con su experiencia cotidiana y con la comunidad en la que viven. La celebración del Día de Canarias, los proyectos sobre la laurisilva y el Teide, los talleres de artesanía tradicional canaria y las visitas a espacios patrimoniales de la isla son algunas de las actividades que materializan este compromiso con la identidad insular.